
Imagina que necesitas comprobar la calidad de un flujo SRT en producción. La solución más habitual es crear una sesión de monitorización independiente. Pero esto duplica el tráfico, aumenta la carga sobre la fuente y, lo peor de todo, no mide exactamente lo que recibe tu receptor real. Estás observando una copia, no la realidad.
Existe otra forma: la monitorización no intrusiva. La sonda observa la sesión existente entre la fuente y el receptor sin interrumpirla ni crear conexiones adicionales. Sin relay, sin proxy, sin latencia añadida. El tráfico real, tal como llega al receptor.
¿Cómo es posible? Este es precisamente el reto que resuelve Elecard Boro, una plataforma de software para el control de calidad de vídeo en streaming. La sonda Boro no utiliza sockets convencionales, conmuta el adaptador de red al modo promiscuo y emplea la biblioteca PCAP para capturar el tráfico antes de que los filtros del sistema operativo lo descarten. Así accede a paquetes que no están dirigidos a ella, los filtra por sesión y los analiza conforme a la especificación SRT, reconstruyendo el flujo exactamente como lo haría un receptor real.
Pero surgen preguntas inevitables, ¿Qué ocurre con los flujos cifrados, si la sonda no participa en el handshake? ¿Y con los flujos multiplexados que comparten el mismo socket UDP? ¿Cómo se lanza una tarea de monitorización cuando no se conocen todos los parámetros de la conexión?
Cada uno de estos casos tiene solución, aunque con matices importantes que pueden determinar el éxito o el fracaso de la monitorización.
En la versión completa del artículo encontrarás:
– métodos de captura de tráfico y sus ventajas y limitaciones,
– cómo la sonda identifica paquetes SRT incluso en flujos cifrados,
– gestión de flujos multiplexados y configuración del búfer,
– la lista completa de métricas SRT recopiladas,
– datos de rendimiento y conclusiones sobre costes de implantación.



