
En NAB Show Cobalt Digital presentó una serie de desarrollos orientados a simplificar despliegues y optimizar costos, con foco tanto en broadcast como en aplicaciones ProAV.
El anuncio principal fue blueCORE, una nueva familia de procesadores standalone que condensa múltiples funciones de audio y video en una única unidad compacta. Pensado para entornos en transición entre SDI e IP, el sistema integra capacidades de conversión, procesamiento y sincronización en formato 1RU, con soporte para señales 3G, 12G y flujos SMPTE ST 2110 e IPMX.
La propuesta responde a una necesidad concreta: reducir la cantidad de equipos y complejidad operativa en instalaciones que históricamente requerían múltiples tarjetas y chasis. Según explicó Suzana Brady, “la idea es ofrecer una solución que pueda desplegarse rápidamente, con configuración local o remota, adaptándose tanto a unidades móviles como a instalaciones fijas”.
En línea con esta estrategia, Cobalt continúa expandiendo su ecosistema IP, con una oferta que abarca desde mini convertidores hasta gateways y multiviewers capaces de operar en entornos híbridos. La compatibilidad con estándares como ST 2110 e IPMX aparece como un eje central, permitiendo integrar sus soluciones en infraestructuras broadcast tradicionales y en nuevos escenarios AV sobre IP.
El enfoque modular también se refleja en la evolución de su portfolio openGear, donde la compañía mantiene una fuerte presencia. “La renovación de frames y tarjetas responde al incremento en la demanda de procesamiento, mientras que nuevas opciones de routing y monitoreo buscan cubrir desde configuraciones básicas hasta implementaciones de mayor escala” señaló Suzana.
En el área de audio, la línea ARIA Audio Monitors suma mejoras orientadas a la operación en vivo, con interfaces más accesibles y opciones de control ampliadas. A esto se suma el desarrollo continuo de su multiviewer por software, diseñado para trabajar tanto con señales baseband como con flujos IP y streams comprimidos.
Otro aspecto relevante es la integración de soluciones híbridas para distribución, combinando transporte satelital e IP. Este enfoque apunta a mejorar la confiabilidad en escenarios donde factores como las condiciones climáticas pueden afectar la transmisión, incorporando mecanismos de respaldo que permiten recuperar información a través de redes IP.
Para mercados como América Latina, donde la transición hacia IP avanza de forma gradual y con restricciones presupuestarias, este tipo de soluciones compactas y escalables se alinean con la necesidad de evolucionar infraestructuras sin realizar inversiones disruptivas. La posibilidad de comenzar con configuraciones acotadas y expandir capacidades de manera progresiva aparece como uno de los factores más relevantes.


