
Con el ritmo de crecimiento de la computación en la nube en la región de América Latina, estimado en un 60% en el año 2030, la infraestructura de conectividad empresarial se enfrenta a una presión creciente, según destaca Andrés Cáceres, director de Product and Development de Cirion Technologies.
A medida que cada vez más empresas en la región alojan cargas de trabajo críticas en multicloud, también aumentan los riesgos de seguridad y de continuidad del negocio en caso de que se utilice Internet como medio de acceso a esas aplicaciones.
Según las estimaciones de mercado, en la actualidad casi todas las empresas de la región ya utilizan aplicaciones o infraestructuras alojadas en nubes públicas y en modelos híbridos o multicloud. Sin embargo, la infraestructura tradicional de Internet no fue diseñada para soportar aplicaciones de negocio críticas y de alta disponibilidad, por lo que pueden producirse latencias impredecibles y una menor control y seguridad en caso de incidentes de ciberseguridad.
“Las empresas han logrado la transición a la nube; ahora el desafío es proporcionar una conectividad capaz de soportar aplicaciones críticas y entornos regulados. La conectividad privada deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito fundamental para una operación segura y predecible”, explicó Cáceres.
Según datos del informe de Tenable Research, casi uno de cada diez entornos de nube de acceso público expone información sensible; este tipo de riesgo es especialmente preocupante para industrias como la banca, la salud, la energía y los servicios públicos. Frente a este escenario, modelos como Network as a Service (NaaS) se posicionan como una alternativa para proveer interconexiones privadas, predecibles y plenamente alineadas con los requerimientos regulatorios y operativos.
Cirion Technologies impulsa esta evolución a través de Cloud Connect, una solución de interconexión directa con los principales proveedores de nube del mercado. Su propuesta se sustenta en la amplia infraestructura de fibra terrestre y submarina que la compañía posee en la región, así como en acuerdos de nivel de servicio (SLA) de extremo a extremo diseñados para entornos críticos.


