
El gobierno brasileño y la Empresa Brasil de Comunicação (EBC) inauguraron en Brasilia la estación de pruebas de la TV 3.0, o DTV+, en la Torre de TV. La iniciativa representa la evolución del Sistema Brasileño de Televisión Digital Terrestre (SBTVD‑T) y es fruto de una alianza entre la EBC, el Ministerio de las Comunicaciones y Anatel.
Durante el acto, la presidenta de la EBC, Antonia Pellegrino, afirmó que la nueva tecnología marca un hito: la TV 3.0 “es una revolución para la radiodifusión, así como lo fue el paso de lo analógico a lo digital”. La tecnología integra radiodifusión e internet, mejora la calidad de imagen y sonido y amplía la interactividad, convirtiendo los canales en aplicaciones y permitiendo al público elegir cómo consumir la televisión abierta.
Entre las innovaciones, programas como Sem Censura, de TV Brasil, permitirán seleccionar ángulos de cámara o ajustar de forma independiente el audio musical. En transmisiones deportivas será posible elegir vistas específicas, sonidos ambientales o narraciones alternativas.

Pellegrino subrayó que la TV 3.0 “representará una ganancia muy significativa para el sector audiovisual, para el periodismo y para innumerables frentes que componen la radiodifusión”, destacando como “importantísima” la participación de la EBC y recordando que los canales públicos “tienen vocación para la democratización del conocimiento y de la información”.
Para Bráulio Ribeiro, director de Operaciones, Ingeniería y Tecnología de la EBC, “La tecnología permitirá la entrega de más contenidos, información complementaria y vídeos adicionales, de modo que la experiencia de ver televisión abierta se acercará cada vez más a una experiencia conectada, una experiencia con sesión iniciada”. En la comunicación pública, esto implica “más servicio, más información y más posibilidades de atender al ciudadano no solo con sonido e imagen, sino también, por ejemplo, con la localización de diversos servicios de carácter público”.
La implementación será gradual, comenzando por pruebas en Brasilia y São Paulo, con expansión posterior al resto del país. El ministro de las Comunicaciones, Frederico de Siqueira Filho, estima un proceso de alrededor de diez años y señala: “Las emisoras ya se están adaptando mediante inversiones en transmisores y en nuevos equipos para viabilizar esta transmisión. En paralelo, se desarrollarán conversores”.

El Set‑Top Box de la TV 3.0 se conectará por HDMI y usará antenas UHF/VHF. La señal no requiere internet, aunque los servicios interactivos sí. Para Anatel, la inversión se justifica porque “la televisión abierta es el medio de comunicación más inclusivo que tenemos” y porque “el brasileño ve más de cinco horas diarias de televisión”, consolidándose como una plataforma estratégica para acercar el Estado al ciudadano.


