
En línea con una NAB marcada por la búsqueda de eficiencia operativa, Grass Valley reafirmó su estrategia para América Latina con un mensaje claro: acompañar la transición tecnológica sin forzar rupturas. “Estamos viendo un muy buen nivel de reuniones con clientes de la región, incluso con nuevos contactos que no esperábamos”, destacó Fernando David, subrayando el peso que sigue teniendo el mercado latino dentro del mapa global de la compañía.
El contexto, sin embargo, no es homogéneo. Según explicó, conviven broadcasters con infraestructuras tradicionales —basadas en SDI y workflows consolidados— con otros que ya avanzan hacia entornos definidos por software. “El desafío no es reemplazar todo, sino evolucionar de forma eficiente, manteniendo lo que funciona y sumando flexibilidad”, sintetizó.
En ese escenario, la propuesta de Grass Valley gira en torno a su ecosistema AMPP y a una infraestructura que integra hardware e instancias cloud en una misma capa operativa. La compañía mostró en NAB cómo esta lógica permite conectar entornos SDI, IP y nube bajo un modelo unificado, facilitando la migración progresiva sin aumentar la complejidad.
Uno de los anuncios que refuerza esta dirección es la integración con Calrec, que incorpora capacidades avanzadas de audio —a través de ImPulseV— dentro del entorno AMPP. Este movimiento apunta a consolidar una producción completamente software-defined, donde video y audio conviven en una misma plataforma, tanto on-premise como en la nube.
Para la región, donde la presión por optimizar costos es constante, David remarcó el crecimiento de soluciones compactas y de bajo costo. “Hay una demanda creciente por sistemas que simplifiquen la operación, especialmente en broadcasters medianos o unidades más pequeñas”, explicó. En ese sentido, productos con multiviewer integrado o configuraciones más livianas buscan reducir barreras de entrada sin resignar capacidades.
Otro eje es la expansión de modelos “one operator”, donde una sola persona puede gestionar switching, audio y gráficos desde una interfaz unificada. Herramientas como Sport Producer o Event Producer reflejan esta tendencia, alineada con producciones más ágiles y estructuras reducidas.
La adopción de iniciativas como la TV 3.0 en Brasil también aparece como un factor dinamizador. “Obliga a producir más contenido, segmentar audiencias y trabajar mejor la monetización. Eso acelera la necesidad de plataformas más flexibles”, señaló David.
Con este enfoque, Grass Valley estructura su estrategia en tres niveles: sostener a los grandes broadcasters en su operación actual, acompañar la transición hacia IP y cloud, y ofrecer soluciones accesibles para nuevos actores. En una región diversa, donde conviven distintos grados de madurez tecnológica, el objetivo es común: responder a la creciente exigencia de hacer más con menos, sin perder calidad ni velocidad.


