
El mercado mexicano de televisión y plataformas digitales ha marcado un débil crecimiento en los últimos doce meses, pero sigue siendo uno de los más importantes en América Latina y tiene particularidades muy interesantes.
De acuerdo a las estadísticas existentes, la economía mexicana se ha desacelerado entre 2025 y 2026, con un crecimiento estimado de 0.8% en 2025, comparado con 3.1% en 2023 y 1.1% en 2024. Pero, el mercado de televisión abierta retiene gran audiencia (74% en 2024), en tanto la TV de paga ha sufrido su peor caída en 5 años, a 15.1 millones de suscripciones a fines de 2025
En lo publicitario, la TV abierta atrae cerca del 35% de una inversión que supera los 140,000 millones de pesos, unos 8.200 millones de dólares. Televisa y TV Azteca dominan el sector, pero esta situación no estaría asegurada a futuro, debido al crecimiento del streaming, en el orden del 23% en 2025, con estimaciones para fines de este año de 8.100 millones de dólares de facturación.
El sector de TV de paga lineal en México ha perdido volumen en 2025, con una caída de casi el 10% de sus suscriptores, atribuída en parte al aumento de costos y a la pérdida de interés frente al streaming. En cambio, el mercado de televisión y video por demanda (OTT) ha seguido creciendo en 2025 y lo que va de 2026, con un valor de 8.140 millones de USD en 2026 y una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de 23.52%.
La desaceleración de la economía mexicana en general no permite extrapolar estos resultados al futuro del video por demanda, pero la industria tiene otro factor de optimismo: el crecimiento de la producción de contenidos audiovisuales para un consumo que incluye el mercado hispánico de Estados Unidos y los restantes países de América Latina, con la posible excepción de Brasil, que tiene su propio ecosistema y, además, está enfocado en el desarrollo de la TV 3.0, que necesita imponer en el resto de la región para continuar su auge productivo.
Con más de 130 millones de habitantes, México presenta un mercado potencial significativo, con cerca de 60 millones de personas ocupadas. De acuerdo a encuestas de la consultora The CIU (Competitive Intelligence Unit), el 54% de la población nunca se ha suscripto a TV de paga lineal, y entre quienes han renunciado al servicio un 37% citó el ‘costo elevado’ como la razón de cancelación. El streaming contaba con unos 15 millones de suscriptores a fines de 2025, de acuerdo a The CIU, y creció 4,9% el año pasado. Según la misma fuente, el 51,9% de quienes acceden a Internet para consumir contenidos audiovisuales tienen al menos una suscripción.
Justamente, uno de los motivos para la migración de suscriptores de la TV de paga lineal a las plataformas de streaming, al igual que en otros países de la región, ha sido la estrategia de los productores de contenidos de priorizar a las plataformas en cuanto al suministro de novedades. Así, Netflix (39,2% del mercado), Disney (20%) HBO Max (18%) o Prime Video (8,5%), entre otras, disponen de una cantidad de novedades mucho más atractiva que los canales lineales de TV de paga. La plataforma mexicana VIX Premium tenía a fines de 2025 un 4,9% del mercado.
El otro tema en cuestión es el auge de YouTube, que cuenta actualmente con aproximadamente 85 millones de usuarios, de los cuales unos 75 millones son mayores de 18 años. Según la más reciente presentación de la empresa en México, alcanza al 76.3% de la audiencia total en el país, frente a otras plataformas como Facebook (71%), Instagram (54.3%) y TikTok (47.5%).
Un camino abierto al crecimiento que tienen los canales locales de TV abierta son las noticias propias de su zona. Es tentadora la opción de retransmitir una o varias señales centrales; pero siempre ha atraído a los habitantes de ciudades medianas y pequeñas, y sus alrededores, el conocer qué es que sucede en su entorno primario. De acuerdo a las estadísticas, existen 872 canales ‘con licencia independiente’ en México.
Frente a la centralización por momentos excesiva que están sufriendo los contenidos de los medios de comunicación, esta alternativa, a favor de elementos de toma y procesamiento de imágenes de costo accesible, sigue siendo una forma efectiva de ganar presencia para las emisoras ubicadas en sitios menos poblados. Y, los temas de interés regional pueden ser abarcados en distintas localidades, compartiendo los costos de producción y ampliando su alcance.
Por Miguel Smirnoff.



